Arturo Pérez Reverte condenado por plagio

por Alicia Pérez Gil

Gitano, pelicula, joaquín cortés, Perez Reverte

Arturo Pérez Reverte ha sido condenado por plagio.

Lo dicen El País, el Mundo y hasta Interview.

Dicen también que la sentencia no es firme. Esto, antes de meterme en harina, sólo quiere decir que puede ser recurrida. Lo mismo que las tres sentencias anteriores, las que absolvían a Pérez Reverte del delito de plagio, que tampoco eran firmes.  Una sentencia es firme cuando ya no se puede recurrir más. En un árbol de navidad, la sentencia firme ocuparía el lugar de la estrella: más arriba no se puede.

Explico esto porque dice Pérez Reverte que no se explica cómo después de diez años ha podido suceder una cosa así. Y lo cierto es que resulta bastante incomprensible que un particular no millonario se decida a continuar con un proceso judicial, nada barato, por cierto, durante tanto tiempo. Máxime cuando la contraparte es un famoso y el lugar del litigio es España. Pero el hecho es que González-Vigil lo ha hecho y ha obtenido una victoria siquiera parcial, siquiera temporal.

Dice Reverte que esto no tiene pies ni cabeza, que su trayectoria literaria, su carrera profesional, avala lo innecesario que le resulta un plagio. Amigo, tan innecesario como a los miembros del PP cobrar un sobresueldo ilegal, pero ahí les tienes. Yo me imagino al dueño de la productora llamando por teléfono:

—Oye, que tengo un guión aquí que es de un completo mindundi. Le falta alguna cosilla, pero con un lavado de cara y un nombre así, sonoro, como con muchas erres… Además, hemos pensado en  Cortés. Vamos, que nos hacemos de oro y tú no tienes casi ni que leerlo. Unos cambios aquí y allá y ya está. Listo.

A nadie le amarga un dulce y en este país, lo dice mucho Arturo en sus artículos, somos muy de picaresca y Lazarillo –En serio, creo que no me lo he pasado mejor en mi vida. El karma me va a dar tila en breve, pero soy muy cortoplacista, yo—. O sea, que necesitarlo, lo que es necesitar, no lo necesitaba el señor Reverte, pero el dinero lo puede todo o casi todo. Hasta corromper a los adalides de revoluciones de papel, a los agitadores de dominical, a los que vomitan con la corrupción ajena, a los que arengan al ciudadano de a pie y aprovechan el río revuelto para llenar sus alforjas de pescadores;  a los que se escudan en aquello de revolver las conciencias de los garrulos, que no nos damos cuenta de maldita la cosa y sólo reaccionamos ante insultos fáciles y palabras altisonantes.

Que yo no digo que haya plagiado, ojo. No he visto ninguna de las dos películas. Pero dice la sentencia que coincidencia hay entre ambos guiones. Lo mismo es uno de esos casos de dos monos escribiendo Hamlet al azar ¿Qué se yo?

Las coincidencias son estas, de nuevo según El País:

“En la sentencia, que no es firme, la sala estima que existe “un alto grado de coincidencia entre ambas obras” tras la lectura de los guiones y del análisis de siete informes comparativos”. Entre esas coincidencias, el fallo argumenta que en “el inicio de los dos guiones, tanto José Batalier como Andrés Heredia” -los protagonistas de Corazones púrpura yGitano, respectivamente- salen de la cárcel tras cumplir una condena de dos años por drogas y que ambos mantienen una relación sexual con una prostituta.

Además se dice que en ambas obras aparecen “dos policías corruptos cocainómanos” que persiguen al protagonista tratando de incriminarle de nuevo sin motivo alguno y, también, que el protagonista se enamora de “una gitanilla, familia de un antiguo amor y que se dedica al mundo del espectáculo”.

“En sendos guiones aparece como figura preponderante en el desenlace el patriarca del clan gitano, el Tío Paco, en Corazones púrpura, y Manuel Junco, en Gitano“, añade la sentencia, que señala también que en ambos textos un personaje pronuncia la frase del Evangelio “Mi reino no es de este mundo”.

Asimismo, la sentencia recoge las conclusiones de un informe de un experto en juegos de azar que afirma que, “desde el punto de vista cuantitativo existen setenta y siete coincidencias, aunque unas tengan mayor relevancia que otras”. Sobre este aspecto, el autor de La reina del sur ha señalado que el tribunal ha tomado “como perito a un jugador profesional de ruleta que afirma en un informe que, según el cálculo de probabilidades, hay plagio en el guion”.

“Toda vez que esas coincidencias definen el argumento, pudiéndose constatar similitudes sustanciales en el desarrollo de una trama y su desenlace, en los personajes protagonistas y secundarios y en sus interrelaciones, lleva a afirmar que ello no puede deberse a la mera casualidad sino a la existencia de plagio, aunque no sea literal ni total”, destaca la sentencia.

El tribunal añade que González-Vigil entregó en los años 1995-1996 su guion a Origen PC, a la postre la productora de Gitano, lo que supone, dice la sentencia, que “cuando menos la parte demandada tuvo la posibilidad de acceder entonces a la obra del demandante”.

De esta forma, la Audiencia descarta que las similitudes sean derivadas de “clichés” del género e insiste en que hay “significativos indicios de que ha existido cierta transmisión conceptual, argumental, estructural, relacional y de atmósfera de una obra respecto a otra”.

Y no me pronuncio más de lo que me he pronunciado. Cada uno que saque sus conclusiones y el Tribunal Superior de Justicia que resuelva según su parecer, que es lo que le toca.

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