Aquellos tiempos en que el sol giraba alrededor de una tierra plana

por Alicia Pérez Gil

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Copérnico y Galileo tuvieron sus más y sus menos con las autoridades religiosas. Se les ocurrió barruntar que la tierra era el centro de poca cosa y con las mismas llegó la Inquisición a preguntar qué se habían creído ellos que era aquello. Colón tampoco lo tuvo fácil, el hombre. Pensad en lo del huevo, que ha dado la vuelta al mundo. Claro porque, como es redondo, al mundo se le puede dar la vuelta. Antes del huevo, el mundo era plano. En los mapas ponía que, más allá del último confín conocido había monstruos.

Hay muchas cosas que siempre fueron de una manera determinada, hasta que dejaron de serlo. Por ejemplo, los juguetes de las fotos de este artículo fueron un día juegos y no imágenes un tanto tétricas.

Ahora, en este momento, las cosas, los mercados, las industrias, los oficios y las laboras responden a un modelo. Hay quien cree que la naturaleza humana es inmutable y que ha adoptado ese modelo porque es el que mejor se adapta a sus características. Yo no puedo permitirme creer eso. No puedo continuar viva y pensar que el único modo posible de hacer las cosas es el actual. Si creyera que somos incapaces de evolucionar, de una generosidad más allá del beneficio propio, no podría vivir. Así que continúo creyendo que podemos cambiar. Cada uno en su casa, con los suyos. Un poco.

Me entristece muchísimo ver cómo personas a las que quiero acotan su capacidad de realizar cambios significativos. Personas buenas, honestas y generosas por encima de la media que, sin embargo, ponen un límite a sus sueños y a sus ambiciones. Lo llaman realidad.

No quiero sonar paternalista. Yo tengo docenas de límites que no me atrevo a traspasar. Muchísimos. Pero procuro deshacerme de ellos a la hora de soñar. Porque si sueñas con los pies en la tierra es posible que tus sueños no lleguen muy alto. La Tierra era plana hasta que dejó de serlo, era el centro del universo hasta que dejó de serlo. La Tierra. Parece que no pueda haber nada más tangible, más inmutable, que la Tierra.

Descubriremos algo que nos hará mejores. Mientras tanto, podemos soñar que sucederá, podemos buscar la manera de provocar que suceda. Un poco cada día.

Vivamos ligeros, soñemos etéreos. Es tan poca cosa, la realidad.

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