Por qué es buena idea leer Inquilinos y lo que ha cambiado desde hace dos años

por Alicia Pérez Gil

Inquilinos Alicia Pérez Gil, escribir, leer, vivir, amar

 

Hace dos años publiqué en Amazon la primera versión de la colección de cuentos Inquilinos. Entonces se llamaba Inquilinos del espejo y sacarla a la luz fue una forma de exorcismo. Exponer mis relatos al mundo me llenaba de incertidumbre; tanto, que escribí varias entradas de blog dedicadas al miedo. Tenía miedo, sobre todo, de que TODA la internet (toda ella, hasta el más recóndito recoveco internetero) se me echara encima al grito de ¡Saca tus sucias palabras de mi nube, ceporra! No obstante, limpiar el cuarto de las escobas de fantasmas pasados era necesario y Amazon un buen instrumento para cumplir esa labor.

Pasó muy poco tiempo antes de que me diera cuenta de que los relatos eran menos buenos de lo que me habría gustado. Por estilo, por profundidad, por técnica e incluso por erratas imperdonables. De estas últimas, alguna habrá quedado, pero creo que me he desecho de la mayoría. Me he dejado las pestañas propias y las ajenas en el empeño. En cuanto al resto, hoy estoy satisfecha con el resultado.

Inquilinos es una obra completa que habla de todo lo que me interesa: de la maternidad a través de unos vampiros realmente malvados; de la cobardía, de la locura, de la desesperación, del lado más oscuro del amor. En Inquilinos exploro los dobleces de los sentimientos más nobles hasta encontrar los resquicios a través de los que la iniquidad se filtra para volverlos repugnantes. Mis personajes buenos son muy buenos, pero hacen el mal. Su honestidad, su esfuerzo por cumplir con la ley, su obediencia, su amor a la familia, su deseo de salvar al prójimo o de respetar las tradiciones tienen consecuencias catastróficas. Eso es el miedo.

Es un escalofrío sutil que te revela hasta qué punto los resultados espantosos de tus buenas acciones son injustos: ¿Por qué si hacemos todo lo que debemos hacer los monstruos nos devoran las entrañas? ¿Por qué sembramos la muerte y la discordia si sólo nos anima el amor? Los de Inquilinos son relatos oscuros que quizá no te asusten cuando los leas pero cuyo poso se asentará en ti, como el polvo de tres días, hasta que germine.

Para completar estos textos de apariencia inofensiva necesitaba la colaboración de un ilustrador de trazo claro, casi infantil. Los dibujos de Jesús Guzmán engañan a simple vista: los colores planos y la tinta esconden una manera gráfica de ver el terror muy similar a la mía. No en vano su personaje principal, Pandora, es una niña de nueve años que se enfunda los trajes de los peores monstruos y villanos del cine y la literatura. Esta nueva versión de Inquilinos no sería lo mismo sin la aportación de Jesús, que se ha convertido así en coautor de la colección.

Podéis comprar el libro en Amazon. Si tenéis un blog y os apetece hacer una reseña, pedídmelo; estaré encantada de enviaros un ejemplar en PDF.

Dentro de pocos días estará a la venta en papel a través de Créate Space. Será caro, pero os aseguro que merece la pena cada página. Y si no estáis de acuerdo, escucharé y rebatiré cada una de vuestras razones. Porque esta vez estoy segura.

 

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