Cosas de Harry Potter que quizá te sorprendan

por Alicia Pérez Gil

 

HARRY-POTER-FEAT

Hay tras aspectos de la serie de libros de Harry Potter que me sorprenden:

  • Sus defectos
  • Su éxito rotundo
  • Sus aciertos incontestables.

Creo que lo mejor de los siete libros no es el mundo mágico, ni la inteligencia de la autora, capaz de mezclar lo más típico de la escuela inglesa de literatura infantil, a modo de heredera de Enyd Blyton, con la fantasía también inglesa de maestros como Tolkien o Carrol. No, lo mejor de esta colección son las emociones.

Cómo las tramas se entretejen con sentimientos muy básicos, muy reconocibles con los que los niños se identifican sin problemas. No olvidemos que el primer título del niño mago es un libro infantil: Harry Potter y la Piedra Filosofal.

Se acusa a J.K. Rowling de advenediza y torpe; pero mucho me temo que no lo es tanto. Con el primer libro en la mano, uno se da cuenta de hasta qué punto la mayor parte de  lo que se resuelve en “Las reliquias de la muerte” se plantea en los primeros capítulos de la piedra filosofal.

Esto que estás leyendo es el primer artículo de una serie sobre el chico de la cicatriz en forma de rayo. Sin más propósito que el de dejar por escrito y al alcance de todo aquel a quien interese lo que me he encontrado de sorprendente en los libros, de bien hilado y de lo que se puede aprender desde un puto de vista de autor. La idea es escribir un pequeño análisis por capítulo y resaltar los puntos fuertes.

Habrá spoilers, claro. Así que, aunque este es un trabajo lento ya en su planteamiento, si lo empiezas cuando esté muy avanzado (internet dura, y dura y dura, y a saber quién llega aquí dentro de meses o años), no te adelantes más allá de lo que hayas leído en los libros. Yo no me hago responsable de los disgustos.

Harry Potter y la piedra filosofal. Capítulo 1. El niño que sobrevivió.

Es en realidad un prólogo en el que se cuenta cómo el mundo mágico celebra la victoria contra Voldemort. Dumbledore, la profesora McGonagall y Hagrid hacen su primera aparición para dejar a Harry en casa de sus tíos, donde pasará su infancia en unas condiciones muy de Dickens y muy, por tanto, de la tradición inglesa.

Dicen los entendidos que no es buena idea incluir un prólogo, que si tienes que escribir algo antes de que comience la novela es que no empieza en el momento adecuado. Quizá por eso la Rowling coloca toda esta información previa en el capítulo primero. El título, por cierto, describe a Harry y lo marca para el resto de los siete libros: es el niño que sobrevivió,  un personaje reactivo, más pasivo que activo, al que suceden cosas y que reacciona ante ellas, pero no las provoca. No decide, no es el dueño de su destino.

En estas primera páginas la autora establece un tono de humor a priori bueno para enganchar a su público objetivo: el infantil. También da unas primeras pinceladas del lugar horrible en el que Harry deberá vivir y establece quiénes serán los adultos de su bando en el futuro: Dumbledore, McGonagall y Hagrid.

Por último, aunque en este primer capítulo se celebra la victoria contra Voldemort, algo flota en el ambiente que hace presagiar que no se trata de una victoria definitiva.

Si por algún remoto casual queréis leer el libro tras leer esto (lo bueno empieza mañana, no os sintáis obligados), podéis encontrarlo para Kindle aquí: Harry Potter y la piedra filosofal (Libro 1) . Y en papel en este otro enlace: Harry Potter y la Piedra Filosofal: 1

Por supuesto, los comentarios están abiertos para el debate.

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