Cosas de Harry Potter IV: El guardián de las llaves

por Alicia Pérez Gil

HARRY-POTER-FEATDonde Harry descubre que es un mago, que es un mago muy especial, que Voldemort mató a sus padres y lo que decían las cartas. también es donde se presenta a Hagrid y las cosas comienzan a ponerse liga, muy ligeramente, interesantes

Hagrid es quien había estado golpeando la puerta con tanta fuerza que parecía que los truenos sonaban dentro de la cabeza de Harry. La arranca de sus goznes (la puerta, no la cabeza) de uno de esos golpes y lo siguiente que sabemos de él es que pide un te. No se trata de un típico gentleman porque no espera a que se lo ofrezcan, pero es que Hagrid ha sido siempre muy campechano. J.K.Rowling hace algo muy bien con Hagrid: se las apaña para que actúe con total normalidad en todo lo relativo a la magia, pero con terribles aspavientos en todo lo relacionado con los Dursley. Para él lo normal es el mundo mágico y lo anormal el mundo muggle. Eso da una pista a los pequeños lectores de cómo y dónde va desarrollarse la historia. Y es un punto positivo a favor.

Además de ponerles los puntos sobre las íes a los tíos de Harry, que es algo que nos gusta a todos porque son malos y crueles y los primeros villanos que conocemos, la labor principal de Hagrid en esta segunda aparición (hizo una muy breve en el capítulo I), es presentar al villano real. Es Hagrid quien cuenta la historia de cómo Voldemort asesinó a Lily y James y luego desapareció. Un movimiento inteligente, porque es la primera información concreta que recibe el lector y le llega desde un narrador poco fiable. No porque Hagrid mienta, sino porque es despistado, inocente y de inteligencia… ¿distraída? No es un bobo, pero sabemos que le expulsaron de la escuela y que sólo sigue allí como guardián de las llaves por su lealtad a Dumbledore, que queda demostrada de la forma más inocente y más fácil de entender para un niño de once o doce años: lleno de furia, amenaza a tío Vernon para que no vuelva a hablar mal de Dumbledore delante de él. Es un cliché, pero funciona.

Con todo esto, lo que Hagrid revela es mucho menos de lo que en realidad oculta. No puede transmitir lo que no sabe, pero sabe mucho más que Harry y que el lector, así que este último no tiene más remedio que confiar en él. La consecuencia inmediata es que el misterio queda servido.

También funciona bien que sea Hgrid quien deja caer dos datos importantes: el primero es que Hogwarts es el único lugar seguro en la tierra porque Voldemort no se atreve a enfrentarse a Dumbledore. De hecho, si no fuera por esto, no se sostendría que toda la saga tuviese lugar en la escuela. No deja de ser curioso que este miedo de Voldemort le lleve a valerse de otros para matar a su enemigo. Lo segundo, pero no menos importante: Hagrid confiesa que algunos magos creen que Voldemort sigue vivo y se está preparando para volver.

Y así se desvela el nudo de la serie: Voldemort desaparece de la faz del planeta porque no puede matar a Harry, pero puede ser que no haya muerto, luego Harry está en peligro. Por otra parte Harry debe ir a la escuela de magia, donde se preparará para enfrentarle y además estará bajo la protección del mago más poderoso del mundo. De repente, todas las dificultades anteriores parecen poca cosa. Y lo son. Pero Harry, que no es muy listo, no se da cuenta, y está tan emocionado con abandonar la casa de sus tíos, que no piensa en las implicaciones de la historia que acaba de escuchar.

En cualquier caso, lo mejor,  a nivel de decisiones en la historia, es haber escogido a Hagrid como narrador de la historia marco.

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