Acoso en Facebook: reconstruir desde cero

por Alicia Pérez Gil

FEAT-VIVIRDama Beltrán es la autora de las novelas que aparecen en la fotografía de más abajo. No la conozco y no leído su obra. Escribe erótica, romántica y negra. No tengo la menor idea de si lo hace bien, mal o regular. No voy a hablar de ella exactamente en esta entrada, sino de lo que le ha pasado.

Ahora tiene una página de autora en Facebook. Una nueva porque la anterior, con miles de entradas, fotografías, comentarios, historias, chistes, buenos ratos y ratos menos buenos está cerrada. Secuestrada por el comando Facebook de los buenos modos a instancias de alguien que la ha denunciado por pornografía en ni más ni menos que 62 ocasiones. Claro, a la 62 le dijeron que, oye, que lo iban a revisar todo, que son muchas denuncias.

Alicia Pérez Gil, vivir, escribir, amar, Dama Beltrán

Esta de aquí abajo es la última fotografía denunciada. Y no, no estáis ciegos, no os pasa nada en la vista ni es una broma. Dama Beltrán fue a ver dinosaurios al cine con su hijo, al niño le regalaron un póster, ella le hizo la foto, la colgó en su página y alguien la denunció como pornografía.

Dama beltrán, Alicia Pérez Gil

Le he pedido que me mandara el resto de imágenes denunciadas, pero se ven muy mal. No obstante, hay algunas del estilo de la portada de sus libros: lencería, encaje, todo muy sugerente. En cualquier caso, establecer la distinción entre pornografía y erotismo tampoco es el objetivo de esta entrada.

Lo que me interesa es entender el motivo por el que una persona denuncia una página de autora 62 veces. 62 denuncias, muchas falsas, la mayoría interpretables. 62 denuncias que, desde mi punto de vista, suponen un acoso cibernético evidente ante el cual Facebook reacciona retirando la página denunciada en lugar de tomando precauciones contra el acosador (o acosadora).

No conozco, repito, a Dama Beltrán. Pero no importa. Lo que importa es la terrible indefensión a la que nos enfrentamos cuando alguien, quien sea, por los motivos que sea, decide que la precaria torre que hemos construido con esfuerzo, con mucho esfuerzo, se desmorone.

Esta escritora ya ha creado una página nueva, pero nueva significa vacía y vacía significa que hay que llenarla. Con esfuerzo, con trabajo y ahora, además, con cuidado. Pero ¿Qué cuidado se puede tener cuando Facebook admite una denuncia por pornografía de una foto en la que aparece el cartel de una película de dinosaurios?

Me pregunto qué habrá obtenido del cierre de la página el o la denunciante. Si lo hacía para eliminar competencia ¿habrá vendido más libros? ¿habrá conseguido más seguidores? ¿será una cuestión de placer cuando ha visto lo que el ejercicio estéril del poder puede conseguir? No lo entiendo.

Y me alegro de no entenderlo.

Me alegraré de que vosotros tampoco lo entendáis.

Solo una cosa más. La entrada no es para conseguirle likes a la nueva página pero, oye, no está de más. Aunque no sea por las novelas, que sea por la determinación, por le energía, por la fuerza empleada en no dejarse hundir.

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