El NaNoWriMo se nos va de las manos

por Alicia Pérez Gil

FEAT-ESCRIBIREste año me he unido al reto de escribir una novela en 30 días, los que van desde el 1 hasta el 30 de noviembre.  El nombre de semejante despropósito se llama NaNoWriMo y creo que el corazón de todo el asunto es escribir unas 1.500 palabras diarias para conseguir un primer borrador sobre el que seguir trabajando a posteriori.

Tengo mis motivos para haberme metido en el berenjenal en cuestión y es verdad que me lo he planteado con una finalidad muy concreta. Para cumplir mi objetivo, que tiene que ver con bajar al papel la novela que lleva dos años revoloteando por mi cabeza y por un par de docenas de cuadernos, pendrives y notas varias, la página web del Nano me aporta más bien poco: un contador de palabras.

Hay un grupo de Facebook y un hashtag para Instagram y Twitter: #Tuhistoriaimporta.  Cuando me uní al grupo suponía que en él se compartirían experiencias, se daría ánimo y apoyo; qué se yo, como los weightwatchers pero en escribir. Es verdad que algo de eso hay, pero no es lo que más veo.

Lo que más veo es gentes desmotivada por los logros de personas que escriben unas cantidades de palabras que alcanzan las 7.000 diarias, las 5.000 o números similares si no mayores.

Hoy ha visto a alguien que hablaba de ganadores y perdedores… Ojos como platos se me han quedado.

¿Ganadores?¿Perdedores?

No entiendo lo de los perdedores. Se supone que esto va de escribir a diario, a ser posible 1.500 palabras. En segundo lugar, si esto no es posible, se supone que va de escribir 50.000 en un mes. Unos días se podrá más y otros días se podrá menos. Pero es que ni siquiera eso es lo importante. Lo importante es el motivo por el que cada uno se enrola en el Wrimo.

Habrá quien quiera escribir todos los días media hora, sea lo que sea lo que consiga en ese tiempo.

Habrá quien se plantee esto como una manera de hacer o retomar el hábito de escribir.

Habrá quien pretenda domar su voluntad en lugar de dejarse llevar por el impuso inopinado de escribir.

Habrá quien quiera escribir las 1.500 al día o quien se haya planteado escribir 3.000 o 4.000.

Siempre que cada uno sepa cuál es su objetivo y lo persiga según sus posibilidades, de manera honesta,  desaparece la posibilidad del perdedor.

Pero no solo eso, es que no todo el mundo tiene la misma capacidad de concentración, dispone del mismo tiempo libre ni mecanografía igual de rápido. 1.500 palabras es una cantidad razonable de palabras para mucha gente. Hay a quien se le hace poco y para otros es un mundo.

Hay que conocerse un poco y el Wrimo también vale para eso. A lo mejor lo tuyo son 300 al día y en un mes no vas a llegar a las 50.000 palabras. En cambio vas a escribir todos los días durante un mes.

Se supone que uno se NaNoWriMiza porque le gusta escribir. Escribir, no sumar. Los números son una excusa. En esto, tal como yo lo veo, las que cuentan son las medallas de finished y de enjoyer.

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