Poema para un lunes

por Alicia Pérez Gil

FEAT-ESCRIBIR

 

 

 

 

Sirven las obligaciones para colocarse el sombrero

y las cargas domésticas para llevar la chaqueta.

Si te pones un  vestido que cubra

de manera pudenda los modales

y descubra al desgaire alguna manía encantadora

solo quedarán a la vista los horarios, mal menor,

pues hace tiempo ya que se aceptaron;

un poco como las pantalones de campana

y las maneras aprendidas.

No olvidemos, jamás, los complementos:

Unos aretes, unos buenos días bien dados,

Un hasta luego, una carrera en pos del metro

a modo de cinturón.

Recuerda siempre, sin falta, maquillarte la sonrisa telefónica.

¡Son tantos los que dependen de ti!

Nada te cuesta abandonar tus letras y tus caras,

tus horas de sueño acumuladas,

tus amores de fila o de columna,

eso que bebes por los ojos: las lecturas.

Nada te cuesta, el precio es vano

¿A quién le importa vivir sin un abrazo?

Asume que es la moda la que manda.

La moda de morir hora tras hora,

la moda salarial, la de tu banda.

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