En otras pieles: cuando pierda la cabeza

por Alicia Pérez Gil

FEAT-ESCRIBIR

 

 

 

 

Cuando pierda la cabeza

No sabré dónde la he puesto.

Me verás sentada, o en pie,

el pecho lánguido, arrugado el cuerpo.

Recuerda entonces que te amé.

Fue verdad –lo digo ahora

la cabeza erguida sobre el cuello-

todo aquello que te hice:

el café de la mañana,

por ejemplo.

Cuando pierda la cabeza

seré yo todavía, no habré muerto.

Tú sin embargo no serás,

ni tu tacto, ni tu aroma, ni tu aliento.

Cuando pierda la cabeza

Tendré miedo.

Ya tengo miedo ahora

que te quiero.

 

 

 

 

 

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