#CerberoMadrid. Una experiencia metaliteraria en varias dimensiones.

por Alicia Pérez Gil

FEAT-VIVIREditorial Cerbero invadió Madrid el pasado fin de semana. Invadió bares, parques, ferias del libro y locales autogestionados. Invadió sobre todo con permiso y con cierta inconsciencia. Doy gracias por esa inconsciencia que es sinónimo de ganas, o sea, que es sinónimo de ilusión pero sin la carga de cursilería asociada  (o que yo le asocio).

Esta es la crónica personal, y ojalá que transferible, de mi paso por este fin de semana y del poso que este fin de semana  ha dejado en mí. Otros habrán tenido otras experiencias y las contarán, o no. Otros habrán construido otras opiniones y las expondrán, o no. A mí me gustaría que lo hicieran.

Vayamos con los hechos:

Viernes 19 de mayo: presentaciones en el Beer Station

BEER STATION 1

Y digo presentaciones refiriéndome no solo a las de los libros de Cerbero, que eran las que se anunciaban en el cartel, sino a todas las demás. Por ejemplo lo de “Hola, me presento, soy Alicia”, que por fin pude decirle cara a cara a Marta Junquera. Hablamos poco porque somos mujeres de hábitos y por las redes también hablamos poco. Mi percepción es que poco fue suficiente. Me gustó Marta.

Me reí con Alberto Caliani. Esto seguro que es poco original, porque a mi alrededor todos se reían con Caliani, pero si tengo que elegir entre ser original y contar la verdad… Pues eso, que me reí mucho. Conocí también al señor que no tiene Facebook, que es muy discreto y nada intrusivo y habla muy bajito y solo bebe Heineken. Que diga lo que quiera: yo vi cómo se metía al menos cuatro botellines de Heineken entre pecho y espalda. Una cosa loca. Reconocí a Virginia de la Puente de puro churro (porque soy una horrible fisonomista) y lo curioso es que todos ellos y todos los demás me trataron como si también me conocieran. Fue una extraña sensación. Extraña y agradable, como apoyar la espalda en el radiador una tarde fría de invierno.

Luego llegó la charla acerca de identidad y género y un poco más tarde llegaron las presentaciones, las de los libros. Hablamos mucho desde detrás de la mesa iluminada con luces de color rosa que a mí me daban ganas de arrancarme por el Express Yourself de Madonna; pero lo mejor fue lo que hablaron desde fuera. Un público activo que daba ganas de achucharlo. Mi sensación es la que me queda siempre después de hablar en público: seguro que he dicho mucha tontería, pero bueno, la gente se reía en lugar de huir despavorida, así que no debió de ir del todo mal.

A mi derecha Lola Robles, muy ducha en poner los puntos sobre las íes, puso unos pocos y habló de identidades sociales. A mi derecha Miguel Santander tuvo que hacer lo posible para moderar lo inmoderable –qué delicia de hombre, qué modales, qué saber estar, hoygan- y más a mi izquierda Eduardo Vaquerizo habló con una especie de dejadez chispeante que me recuerda a algunos cómicos de esos que las matan callando. No soy capaz de dar con el que es.

Todo esto a media luz (rosa) y a la vera de cervezas varias. Puede que el público, de hecho, no huyera  porque había cerveza.

BEER DOS

Cuando la cosa estaba a punto de acabar, apareció Nieves Delgado y puso sus puntos también, pero sobre las IAs. Como Nieves es mi madre adoptiva en esto de adoptar a una autora 8que lo he repetido mil veces y me creo que lo sabe todo el mundo, pero lo mismo no, así que lo enlazo), y como hemos hablado mucho estas últimas semanas por la cosa de compartir eventos y editorial, tenía yo mis nervios agarrados al estómago. Pero la verdad es que Nieves es muy dulce (calla, loca, dirá. Por mucho que sepa que no soy yo de las de callarme). Dulce, asertiva, inteligente y observadora.

Durante la charla y más tarde, durante las cervezas, apareció Virginia Buedo. Alegrías te da la vida donde y cuando menos te lo esperas. Virginia presenta el día 25 en Alicante un libro de prosa poética. Alicantinos, acercaos a verla. Tiene mucha pinta de merecer la pena.

virginia

Amigos a los que hacía tiempo que no veía, amigos nuevos, amigos menos nuevos. Me sentí arropada y querida y aceptada que son cosas que por lo general no me siento.

Además (cof, cof) se vendieron todos los ejemplares de Barro que Israel Alonso acarreó con paciencia y donosura.

Sábado 20 de mayo: PIC NIC

¿Quién me lo iba a decir? Se juntó un puñado de gente amable y encantadora interesada en la tortilla sin cebolla y en la literatura. Siento infinito no recordar los nombres de todo. Lo siento mucho, muchísimo. Se acercó Amaya, mi compañera de curso de corrección de textos. Habría que mencionar a Teo Palacios que va por ahí sirviendo de nexo para que se conozcan gentes majas y adorables. Vino con Rafa, otro de esos raros especímenes amables y divertidos J. Pero también dos jugadoras de quidditch (ellas dicen que quidditch muggle, pero yo digo que no hay quidditch sin algo de magia, aunque sea residual), una empresaria en ciernes, Raúl Atreides con su patinete y su hija, @luluvonflama, que me tuvo engañada toda la mañana y mucha más gente. Con algunos ni siquiera crucé palabra. También vino mi amiga María, un cielete. Y… bueno, también se vendieron todos los ejemplares de Barro, así que Israel cada vez acarreaba menos.

PICNIC 2

Fue una mañana divertida, distendida, trasnshumanista, con galletas y un bollo malogrado. Creo que disfrutamos todos. Bueno, sé que yo disfruté mucho.

Sábado 20 de mayo: Feria del libro de Tres Cantos

O demostración empírica de que se puede decir casi casi casi lo mismo que se dice en tres horas usando solamente media. Fue rápido, intenso, y un poco loco. Tres Cantos es un lugar lleno de mosquitos que ahora viven mejor alimentados. También es un lugar donde la Librería Serendipias hace la vida más bonita y mejor.

Se nos cayó un señor de una silla y hubo un momento estelar en que la mitad de la sala estaba ocupada por mi fandom particular (marido, tías de mi marido, amiga de las tías de mi marido). Cada uno se sube la autoestima como considera. Y, bueno, algo vendimos. Más de lo esperado a decir verdad.

Fue en Tres Cantos donde me fijé por primera vez en las manos de Nieves Delgado, de dedos huesudos y alargados que mueve como alas articuladas de mariposas. Nieves hablaba y yo le miraba las manos y pensaba: si las subiera un poquito y el público las viera daría igual lo que dijera, porque son manos hipnóticas. Algo escribiré acerca de esas manos.

Aquí conocí al Sr. cascales, al Ser. Valenzuela y al inefable Sr. Redwood. Por favor, perdón por todos los nombres que no recuerdo. Por favor, por favor, por favor.

Domingo 21 de mayo: Eskalera Karakola. Presentaciones, feminismo y diálogo

karakola 2

Por fin alguien ha teorizado como es debido acerca del Viaje de la Heroína y no acerca del Viaje del Héroe. La semana que viene, creo, si no lo entendí mal, presentarán en el mismo sitio un libo de Elisa (no recuerdo el apellido pero subsanaré esto en breve) al respecto. Se habló de muchas cosas, pero esta es para mí la más importante.

Javier Castañeda de la Torre nos presentó y preguntó y resultó que Barro es fantasía Weird. Lo mismo lo es. Yo olvido enseguida lo que escribo, así que a saber lo que hay en esas pocas páginas.

Dos horas y media de charla y el aletear de las manos de Nieves no me deja recordar la mayor parte… En cualquier caso, salí con una larga lista de nombres y de puntos de vista. Amaya regresó a vernos, Virginia Buedo volvió a destacarse entre el público y luego todo se acabó.

En definitiva: un buen fin de semana que hace que este lunes se vea como borroso, como irreal. Y es que, ya me lo temía yo, nada es mejor que las cosas que no existen.

karakola 1

Ah, y soy como el jamón cocido, que tiene trazas de cacahuetes, pero yo con asperger. Y también soy una bestia mediática. Me voy a comprar un disfraz de leona, para la próxima 😉

Ahora soy una gatita agotada, pero pronto rugiré.

Abrazos y miles de gracias a todos. Con mención especial a Cristina Jurado, que no estuvo en  carne y hueso, pero que no nos dejó de la mano ni un momento. Corresponsal en Dubai para las redes sociales de Cerbero y media alma mater del vento.

 

 

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