Dioseros, de Eduardo Vaquerizo

por Alicia Pérez Gil

FEAT-LEERPrólogo a la reseña.

Y mirad que me da pereza, esto…

Sí, Vaquerizo y yo compartimos no solo editorial sino fecha de lanzamiento de nuestras primeras novelas con Cerbero. Vosotros no lo sabéis, pero tenemos un grupo de Messenger en el que estamos varios autores cerberiles del que también forma parte el editor. Por resumir nuestras conversaciones sin faltar a mi deber de confidencialidad, os diré que suele importar poco de lo que hablemos, el resultado siempre es que me deseditan. Vamos, que soy la voz de la discordia. Para lo que nos interesa, la concordia era: estaba bien que hicieras reseñas de novelas de Cebero antes de publicar con nosotros, peor ahora va aquedar endogámico y corporativista y feo. La discordia, que soy yo, estableció que me da igual. Soy lectora y como lectora tengo opinión. Como además tengo un blog, tengo un sitio donde verter esa opinión. Como además mi costumbre es no mentir en público y menos por escrito, puede el respetable opinar acerca de mi corporativismo lo que le apetezca. No seré yo quien se lo impida. Preferiría que confiara en mi honradez, pero…

Y ahora hablemos de Dioseros

Dioseros habla de cosas que suceden en el espacio. Eso quiere decir que la novela se divide en dos partes, aunque esas “partes” estén intercaladas y dependan tanto la una de la otra que casi sea imposible diferenciarlas.

Esta es la sinopsis:

La cultura de los Funcionarios se extiende por toda la Galaxia desde sus instalaciones en el Gran Anillo, ofreciendo servicios a otras civilizaciones. Sus ministerios proporcionan, entre otras cosas, ejércitos privados, grandes ofertas de ocio o dioses hechos a medida a quien pueda pagarlos.

Un pobre ciego que pide limosna en las calles de Calandanar, ajeno a aspiraciones morales o metafísicas, se cruza en el camino de Isaías y Elena, dos dioseros que viajan a través de los planetas haciendo milagros y sorteando peligros. Desde ese momento, su vida entera, su destino y su propia fe se verán alteradas para siempre. No puede ni imaginarse todo lo que le queda por ver.

La novela parte por tanto de un capítulo primero que promete aventuras sin fin, acción trepidante y grandes descubrimientos. El ciego, los dioseros, el milagro, el descubrimiento de un nuevo mundo… Este primer capítulo me encantó, me dejó con muchas ganas de ver cómo se desarrollaba la novela y, por supuesto, qué sucedía con las relaciones de los tres personajes principales. Porque yo soy una lectora de personajes.

Esa característica de mi modo de leer hace que Dioseros no sea una novela para mí; porque a partir del segundo capítulo la novela emplea un montón de páginas en describir el mundo –los mundos, en realidad- para que nos hagamos los lectores una composición de lugar y una idea del tamaño y la importancia de las cosas. Como todo eso a mí no me interesa en absoluto, pues la novela me ha aburrido mucho.

Está muy bien escrita, mucho. No le quito ni tanto así de valor literario; pero el tema no es el mío. Los dos o tres momentos que sirven para que la trama avance me han sabido a poco; el desarrollo de los personajes me ha sabido a poco ¿Quiere esto decir que están cojos o mal construidos? No, ni mucho menos. Quiere decir que este tipo de novela no es para el tipo de lectora que soy yo.

¿Dejaré de leer las próximas entregas del anillo? Ni loca. Cuando algo está tan bien escrito, hay que aprovechar. Aunque no sea la literatura preferida de una.

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